CRÍTICA DE LA VERDAD ARQUEOLÓGICA EN AMÉRICA DEL SUR

 

Resumen:

A lo largo de su devenir, las teorías arqueológicas vienen desarrollando y comunicando aserciones con pretensión de “verdad”, desde las cuales se estructuran los constructos “científicamente validados” que abundan y predominan en el ámbito arqueológico contemporáneo y generanrelaciones jerárquicas dentro y entre las corrientes teóricas, así como entre la academia y la sociedad. La práctica arqueológica, inserta en discursos disímiles pero tendientes a la repetición, devela el espacio relacional donde los arqueólogos se posicionan, jerarquizan y construyen edificios conceptuales en los que se normaliza la verticalidad inherente a la producción de verdades transitorias. Es necesario también considerar que las relaciones dictadas a partir de este tipo de verdades transitorias repercuten en el ámbito arqueológico en forma de posturas políticas, sociales e identitarias. Tal vez de modo más importante, repercuten en la población que consume, se apropia y reproduce, aun parcialmente, estas verdades transitorias reforzándolas e incluyéndolas en el imaginario colectivo. El problema que se busca encarar radica en la invisibilidad de estas relaciones, haciendo necesaria la reincorporación de la crítica epistemológica y ontológica para discutir y asumir conscientemente la verticalidad construida y reforzada por estas verdades transitorias, como herramienta para la producción de conocimiento arqueológico desde América del Sur. El horizonte de esta crítica es el reposicionamiento del arqueólogo como un agente activo en la generación de aserciones de un orden distinto: que trasciendan el paradigma academicista para permear en los contextos políticos, sociales y coyunturales donde se sitúan estas construcciones de “verdad” arqueológica. Por tanto, que planteen caminos de ida y vuelta donde tanto la sociedad como la arqueología se nutren y son transformadas de modo relacional.

Aunque comprendemos las limitaciones inherentes a asumir la crítica al interior de un cierre derealidad ya naturalizada, confiamos en estimular mediante la misma el debate que permita una dialógica al interior de los programas de investigación, y se invita a los investigadores afines a la Arqueología a presentar trabajos críticos, históricos, sobre las verdades transitorias subyacentes a los constructos de nuestras arqueologías regionales y nacionales, y acerca de las verticalidades al interior de la academia, y entre la academia y la sociedad. Pero también casos recientes –exitosos o no- de trabajo horizontal entre arqueología y comunidades, y otras propuestas.

Palabras claves:

Arqueología, producción social de la verdad, dialógica, paradigma, academia.

 

COORDINADORES: 

 

Kodiak Aracena Delgadillo, Universidad Mayor de San Andrés. La Paz-Bolivia. Kodiak_30@hotmail.com

Alejandro Coca Portugal, Universidad Mayor de San Andrés, La Paz-Bolivia. cocaportugal22@gmail.com

Ramiro Bello Gómez, Universidad Mayor de San Andrés, La Paz-Bolivia. ragabelogo@gmail.com

Luis Alejandro Rodríguez Ascaño, Universidad Mayor de San Andrés, La Paz-Bolivia. lurodriguez894@hotmail.com

 

Relator o Comentarista del simposio

 

Dr. Juan Villanueva Criales, Jefe de la Unidad de Investigación, Museo Nacional de Etnografía y Folklore, La Paz - Bolivia.

 

PONENCIAS

 

01

CIENCIA, ANARQUISMO Y ARQUEOLOGÍA: UN BREVE ACERCAMIENTO DESDE SUD AMÉRICA

 

Ramiro Bello Gómez. Estudiante de Arqueología de la UMSA-BOLIVIA. ragabelogo@gmail.com

 

El anarquismo en sus filas, desde Kropotkin hasta Feyerabend, ha contado con autores que afirman que la ciencia es una empresa  anarquista, o al menos que debería serlo. Y sus argumentos se han erguido a partir de una ciencia optimista con el empirismo y positivismo, así también, relativista, antiempirista y antipositivista.

Del mismo modo, la academia y la ciencia como cuerpo institucionalizado, también ha contado y cuenta con anarquistas en sus filas. Empero, son las ciencias Sociales, o las que se llamaran en algún momento ciencias del Espíritu, las que podrían hacer alarde de contar con más militantes de dicha filosofía política en sus filas.

La arqueología como ciencia social está implicada en este embrollo. Y para el caso trataremos de ver como es afectada esta disciplina con esta ideología.

Este brevísimo estudio se centra en comprender cómo se relacionan estos dos tipos de conocimiento y percepción del mundo. Pretendemos acercarnos a este fenómeno desde dos puntos: el primero, consiste en ver cómo se implica en el método y la teoría arqueológica y; el segundo, acercarnos a como esta misma tendencia política se hace efectiva en la elección de temas de estudio y las miradas a sus fenómenos.

 

02

CONSTRUCCIÓN SOCIAL Y LA “VERDAD”  ARQUEOLÓGICA.

 

Kodiak Aracena Delgadillo. Univerisdad Mayor de San Andrés, La Paz - Bolivia. Kodiak_30@hotmail.com,
Alejandro Coca Portugal. Univerisdad Mayor de San Andrés, La Paz - Bolivia. cocaportugal22@gmail.com

 

Dentro las  tendencias post-procesuales, se abre el espacio de las interpretaciones a campos simbólicos e ideológicos, dejando de lado el positivismo intrínseco de anteriores tendencias, todas estas ofrecen explicación de fenómenos dentro de un extremo academicismo que aísla la interpretación de realidad.

Por tanto no debe extrañarnos cómo elementos de la investigación arqueológica fuera del ámbito académico generan sus propias interpretaciones y comercialización dentro de la cultura popular.

Es así que bajo este contexto que surge la “verdad arqueológica”, manipulada y usufructuada por políticas locales, que a pesar de tener un vago conocimiento sobre el interés arqueológico se muestra a la misma dentro de la política estatal de reivindicación identitaria y étnica.

 Ahora no todas las teorías tienen el mismo peso pues varían según quien las enuncia, este problema se agrava cuando no solo debes cumplir la condición de consistencia con relación al tiempo sino con relación a quien la enuncia  tal es el caso de la arqueología en donde se construyó un sistema símil al científico basado en una estructura jerárquica y cuasi religiosa, donde se tiene “maestros” en la cima y a un grupo de novicios que solo pueden aspirar a aprender de los miembros elites.

 

03

PSEUDO-CIENCIA: La arqueología en la época de su reproducibilidad Técnica.

 

Mikel Maria Mango Timojina. Estudiante de Arqueología de la Universidad Mayor de San Andrés-Bolivia. mikiymanguito@gmail.com

 

Siempre existieron diferentes  verdades alrededor de la interpretación del pasado, que encuentran su valides en el interior de un armazón epistemológico. En este escenario aparecen las actualmente denominadas pseudo-ciencias –referidas así por su archienemiga institución científica- que tienen cabida en la cultura popular gracias al accionar de la ciencia bajo su paradigma hermenéutico.  Estas pseudo-ciencias utilizan el axioma epistémico de la “evidencia” y “la contrastación científica “ para legitimar la construcción de su conocimiento, visibilizándose así el quiebre entre la hermética de la práctica científica, y el manejo la validación científica dentro de la sociedad.

Estos discursos recaen en un intento cientificista de legitimar sus verdades a través de una metodología positivista, que solamente se beneficia de su estatus de “ciencia” para validar discursos que finalmente funcionan como mercancías de las que se sirve la maquina capitalista para hacerse del dominio de la memoria sensorial. Sin embargo el concurso del conocimiento científico en torno a circuitos de difusión limitados al campo académico, y la falta de narrativas atractivas para colectivos deferentes, podrían explicar el éxito mediático de las psudociencias, y sus pulsiones místicas, ajena a las tecnocracia arqueológica. Sin embaro, ¿Podrían ambas formas de conocimiento pensarse dentro de un mismo marco epistémico?, ¿el de la modernidad?  

 

04

UNA LECTURA GENEALÓGICA DE LA PRÁCTICA ARQUEOLÓGICA EN TORNO A LOS PROGRAMAS NACIONALES: EL CASO BOLIVIANO

(una revisión que contempla la producción de conocimiento a partir del álgido nacimiento de la arqueología institucional en Bolivia y su vinculación con programas nacionalistas -mediados del siglo XX- hacia la populista Bolivia del siglo XXI).

 

Luis Alejandro Rodríguez Ascaño. Estudiante de Arqueología de la UMSA-BOLIVIA
lurodriguez894@hotmail.com
 

Frecuentemente -acto reflejo- pensamos en la consecución de un conocimiento arqueológico suspendido, e inalterado, a través del cual vamos agregando elementos clave para alcanzar un conocimiento verdadero del pasado; sin embargo, una reflexión sobre las voluntades nos impone ad sensum un asidero coyuntural, y soslaya la posibilidad de las producciones separadas de condiciones materiales e ideales puntuales.

Por supuesto, adentrarnos en aquel enmarañado de relaciones que reinterpreta el carácter discursivo de la producción de conocimiento, va a representarnos una obligación en cuanto al manejo de ciertas narrativas, ficciones censuradas, y mitologías que acompañan la teleología de la práctica arqueológica.

Más allá, los horrores que surgen al contemplar los programas de investigación como herramienta de la modernidad, es decir, como dispositivos de estado, deberían direccionar al arqueólogo oficiante para explorar meticulosamente los cambios epistémicos, llevar a cabo una genealogía de la práctica arqueológica que le posibilite descentrar la inmanencia de aquellos edificios conceptuales como parte de una relación vital con la producción de la memoria de un receptor-productor subalterno; rastrear  los cambios discursivos en torno a la producción de relatos y develar su inserción dentro de relaciones de poder que posibilitan una economía de intercambios simbólicos, desde los que se sirven proyectos políticos.

El alcance de este trabajo dependerá del manejo que se haga de la lectura histórica en torno a la casi esquizofrénica práctica arqueológica –el caso boliviano.

 

05

Las pretensiones de validez de la escritura del pasado

 

Leandro D’Amore, Escuela de Arqueología (UNCa), MEIB, Catamarca, Argentina. kawabatakira@gmail.com   

 

La verdad es una cuestión de semántica dentro de la lógica de la gramática de una lengua. Por lo que la verdad es multiplicada por la gramática. Si un lenguaje puede permitir una infinidad de proposiciones, entonces habrá una infinidad de definiciones parciales de verdad. La verdad no sería un universal, sino, molecular, particular.

Dentro de los límites disciplinarios de la arqueología escribimos historias convencidos incuestionablemente de ciertas prácticas científicas que fundamentarían nuestras interpretaciones y procedimientos narrativos. La solidez argumentativa que obtenemos de nuestros trabajos de campo, de los relevamientos sistemáticos, las recolecciones meticulosas, los registros pormenorizados, nos conduce a convicciones que forman parte de presupuestos discursivos del pensamiento occidental, que reclaman para sí estatus de objetividad, verdad y razonabilidad. Los esfuerzos objetivantes e imparciales en torno al uso de los testimonios materiales y privilegiar el mundo de las evidencias, condujo a adoptar prácticas totalizantes de hacer y escribir narrativas, pretendidamente una práctica superadora de todas las parcialidades insurgentes, que tiene como fin una clausura significativa mediante la imposición de versiones definitivas del pasado. Esta es la figuración del pasado que busca la arqueología científica y contractual, sin discriminar sus prácticas colonialistas del saber.

La ponencia tiene por objeto poner en disputa una figuración realista y verídica del pasado que se encontraría por encima de las consecuencias políticas de historizar el presente desde distinta interpretaciones ¿La verdad es un criterio para decidir cuál es el mejor de los enunciados, o la verdad es lo que está en juego cuando preferimos verdades sobre otras?

Keywords: veracidad, gramática, narrativa, pasado, arqueología.

 

06

El “ser” arqueológico: Identidades, relaciones de poder y legitimidad.

 

Isaac Falcón Revelo. Estudiante egresado de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. ifalconrevelo@gmail.com

 

El presente ensayo es de un futuro profesional de la arqueología que busca cuestionar críticamente lo que esta identidad implica. Este aporte de carácter identitario, abarca diversos temas que son de vital importancia para la reflexión. Por ejemplo me refiero a cómo actúan y cómo se conforman las diversas identidades de los sujetos que se llaman y son llamados como “arqueólogo/as”. Me interesa saber cuáles son las pautas que legitiman a estos actores que dinamizan la comprensión del pasado, cuáles son sus escenarios, sus limitaciones y las relaciones de poder que podrían estar influyendo en su accionar. Uno de los objetivos finales de este artículo es evidenciar la conformación de identidades por medio de legitimidades estatales, políticas, académicas e incluso sociales. De este mismo modo busco trabajar varias ideas y problemáticas arqueológicas para que sean temas a discutir dejando de lado (en lo paradigmáticamente posible) nuestros propios imaginarios con el fin de vernos desde el otro, o al menos otra perspectiva, a nosotros mismos y a los que nos rodean. Este trabajo ilustra el caso de la arqueología ecuatoriana y cómo ésta se ha conformado a través de procesos coloniales basados en hegemonía académica, procesos de conformación de identidades y en la censura de versiones alternativas de la historia. 

Palabras clave: Hegemonía académica, Identidad arqueológica, Arqueología crítica, Estudios post coloniales.

 

07

No una, sino varias arqueologías. Percepciones disciplinares en el ámbito universitario -el caso de Bolivia.

 

Carlos Andrés Villarroel Rodríguez, Universidad Mayor de San Andrés. Bolivia. Carlos.avr20@gmail.com

 

Con la fundación de la carrera de Arqueología en 1986, de alguna manera culminaba un largo proyecto que tiene que ver con la institucionalización de la arqueología en Bolivia. La formación académica de los primeros arqueólogos va estar determinada por la apertura de la arqueología hermética nacionalista impulsada por Carlos Ponce Sanginés, y el consecuente flujo de  investigadores norteamericanos encabezados por Alan Kolata, con toda la escuela funcionalista norteamericana. Es así que  se producirá una lenta y compleja construcción heterogénea que resulta en lo que podemos denominar una arqueología boliviana, con una fuerte influencia procesual que ha de determinar los contenidos teóricos de la enseñanza académica. Han pasado más de 30 años y cualquier proyecto que tenga que ver con concretar una única escuela arqueológica ha fracasado, y un mosaico multicolor parece aflorar a la hora de  delimitar el carácter de la arqueología. Este trabajo, que parte desde la etnografía del paisaje, intentará delinear o al menos elaborar un diagnóstico de ese panorama, cartografiar las posturas particulares en torno a concepciones del conocimiento arqueológico, y la práctica arqueológica, concepciones sobre la posibilidad de su cientificidad, y consideraciones políticas en torno a la disciplina; así como su papel en el marco más amplio en el escenario de estado. Por último, indagar en la repercusión de estas posturas a la hora de conformarse relaciones de poder, tendientes a la segmentación de estudiantes y docentes universitarios.

Palabras  clave: Arqueología boliviana, formación académica, relaciones de poder, etnografía del paisaje, verdad arqueológica.

 

08

Normas culturales versus materialidad social en las Prácticas Funerarias.

 

Maria Guerrero Perales y Alex Penagos Cabestany. Investigadores en formación del departamento de prehistoria de la Universidad Autónoma de Barcelona. alexcabestany@gmail.com
 

Se cuestionan las “verdades” con las que han tratado las Prácticas Funerarias las propuestas arqueológicas tradicionales, frente a perspectivas preocupadas por las implicaciones sociales de la materialidad. El área de interés, y ejemplo de esta confrontación es la Costa Sur del Perú. Consideramos indispensable llevar a cabo una valoración y crítica de las supuestas “verdades” de la Arqueología Cultural, aportando de esta manera, argumentos para objetivar las interpretaciones desde las prácticas arqueológicas.

Las aportaciones tradicionales asumen, mediante tipos y categorizaciones, en suma clasificaciones de objetos, singularidades culturales sujetas a un tiempo relativo. Por ende, el posicionamiento invita a generar “tipos normales”, definidores de “culturas”. Dichos elementos, en el caso de los ajuares funerarios, han sido analizados como meros objetos, sin atender a la sociedad que intervino en su producción,  (obtención, transformación, mantenimiento, entre otros), siendo la antesala de constructos ideológicos limitadores, ofertando así, un sesgo al relato histórico.

En cuanto a la propuesta materialista, junto a una posición crítica y la aportación, indispensable, de la teoría feminista, intenta acceder a una historia social como también a la realidad de las condiciones materiales que acaecieron. En contraposición, a las aproximaciones de la Arqueología Cultural, desde la Arqueología Social se propone que el óbito, es un hecho que inicia una serie de actividades que conducen a la amortización de la producción, es decir, tanto el continente como el contenido, reflejará un cúmulo de trabajo social donde hombres y mujeres invirtieron en él.  Consecuentemente, será interesante llevar a cabo asociaciones significativas y recurrentes a través de la incorporación de tipos, distribuciones, cantidades y calidades de los objetos depositados como ajuar y el trabajo invertido en ellos, ya que los mismos pueden llegar a determinar la esfera de la realidad social, donde se concretan las relaciones y disimetrías de los colectivos sociales.

 

09

 “Construindo verdades, fatos e patrimônios arqueológicos – uma etnografia da prática arqueológica no licenciamento ambiental”

 

Marcus Antonio Schifino Wittmann, Mestre em Antropologia Social pela Universidade Federal do Rio Grande do Sul (UFRGS), wittmann.marcus@gmail.com

 

Essa pesquisa tem como base uma etnografia da prática arqueológica no licenciamento ambiental, a qual abarcou entrevistas com arqueólogos que atuam nesse contexto e a análise de projetos e relatórios referentes ao licenciamento de diversos empreendimentos no estado do Rio Grande do Sul, Brasil. O licenciamento ambiental, esse emaranhado de agentes, agências, instituições, ciências e práticas constituiu a própria arqueologia, fabricando seus objetos de pesquisa, seus representantes, e potencializando suas decisões e resultados. Do mesmo modo que a arqueologia constitui o licenciamento ambiental e mostra o processo contínuo de construção de si própria, do patrimônio e do estado. A questão crucial que pode ser explorada por uma etnografia da prática arqueológica é como significados, materialidades e agentes fluidos e ambíguos são transformados e constituídos como realidades concretas e inequívocas (EDGEWORTH, 2006b, p. 43). O método científico é uma ferramenta que cria realidades, que cria visões estáticas, parciais e, principalmente, constrói um cenário onde certas coisas são postas em ausência para que outras sejam visíveis e presentes (LAW, 2004). O produto da ciência não é apenas a verdade, mas também outras entidades, como a política, a burocracia, o estado e o patrimônio. A partir disso analisaremos como, dentro desse panorama, como os discursos científicos, do estado, os trâmites burocráticos e documentos legais entram em um embate para a construção de relatórios técnicos e fichas de registro de sítios arqueológicos os quais legitimam uma visão e a constituição de um certo tipo de verdade e de patrimônio arqueológico.

Palavras-chave: Práticas arqueológicas; Licenciamento ambiental; Etnografia da arqueologia; Antropologia da Ciência.

 

10

Raciología, Difusionismo y lucha de clases, temas tabús de la arqueología actual.

 

Javier Tamblay

 

En el tesauro nomenclatorio de la arqueología meridional, parece que algunas problemáticas son definitivamente prohibidas, tabú: el difusionismo, el marxismo de Engels, e incluso los estudios de los antiguos etnólogos como Von Eickstedt o de Imbelloni y su tabla clasificatoria de las razas de los indios americanos de 1938.

Sin estos instrumentos de medición clásicos, prolifera el enfoque particularista, sin orientación universal. Pero la ciencia oficial, autoproclamada “seria”, está basada en conceptos totalmente absurdos: 1) el periodo indio antiguo (“paleo-indio”), 2) el periodo antiguo (“arcaico”), 3) el periodo que forma (“formativo”, ¿de qué?).

Por el contrario, incorporando estos temas tabú, se distingue en la arqueología americana la división de sociedades entre comunidad primitiva y sociedades de clases sociales, sus casos intermedios. Las superposiciones cronológicas e interrelaciones étnicas. El sistema productivo. La evolución artefactual. La evolución social y económica de las distintas culturas superpuestas en el tiempo y el espacio americano precolombino.  

El estudio del desarrollo simbólico conceptual, permite adentrarse en las interrelacionas culturales comparativas durante el origen del paleolítico, neolítico y civilización chavín-azteca americanas. El estudio social permite distinguir el estadio histórico social de cada formación, sea comunidad primitiva o clasismo urbano, en el contexto de su ecúmene y su tiempo.

 

11

El pasado desde lejos. Una aproximación crítica a las relaciones entre antropología, arqueología e historia

 

Javier Nastri. Universidad Maimónides, CONICET, CEBBAD y Fundación Azara

Universidad de Buenos Aires, Facultad de Filosofía y Letras. jhnastri@yahoo.com

 

En la última década el objeto de la arqueología ha sido un tópico de interés en la discusión académica. Conceptos centrales a la misma, y referidos a sus fuentes de información, tales como cultura material, materialidad, materiales, objetos y cosas han sido objeto de numerosas y profundas reflexiones que se sumaron a aquellas desarrolladas en las décadas de 1970 y 1980 en relación a conceptos tales como registro y contexto arqueológico. La discusión en torno a los sentidos otorgados a los términos mencionados ha ido en paralelo con cierto abandono respecto de la condición de antiguo del objeto de la disciplina, para colocar el énfasis en el vínculo entre humanos y objetos, o bien entre humanos y no humanos, en consonancia con contribuciones recientes de la antropología. Este abandono de la condición de antiguo del objeto de interés de la disciplina ahondó una tendencia que cobrara fuerza a partir de los años ´90 en relación con el desarrollo de la arqueología histórica y que fuera reforzada por las investigaciones de carácter forense vinculadas a pasados traumáticos recientes. En la presente contribución se busca indagar en torno a las relaciones entre la arqueología y otras disciplinas y/o sub-disciplinas relacionadas a los efectos de descubrir en qué consiste, consistió o podría consistir la especificidad de la arqueología, si es que la misma tuviera alguna realidad o sentido. Para esto se reflexiona en torno de algunos momentos clave de la historia del desarrollo de las disciplinas mencionadas, colocándose el foco en dos aspectos puntuales: la cuestión de la "lejanía" de la mirada arqueológica; y la diferencia fundamental entre las formas directa e indirecta de manifestación del pasado en el presente.

Palabras clave: antropología - arqueología - historia - pasado - presente